jueves, 4 de agosto de 2016

Pues nada, hola

No he tenido mucho tiempo para escribir y hacer otras cosas que me gustan, creo que me estoy hundiendo en la rutina, y eso que sólo ha pasado una semana, pero he empezado a dejar cosas de lado porque creo que estoy malgastando mi tiempo en algo que realmente no disfruto hacer y quizás ahora lo hago a menudo por ¿aceptación? ni yo lo sé del todo.

Esta noche tomé uno de los cigarros de mis padres y me encerré en mi cuarto. Mientras inhalaba ese humo tan mortífero al lado de la ventana, decidí que necesitaba más control conmigo misma (sí, siempre me ayuda a tomar decisiones seguras) y no dejarme llevar por lo que me estuviera pasando, porque últimamente no todo ha ido muy bien, pero sé que eso pasará, sólo debo darle tiempo y acostumbrarme a varias cosas, y dejar que otras personas se acostumbren a lo que soy, no pienso volver a cambiar por nadie o intentar encajar. Simplemente, si alguien quiere tomar el riesgo de acercarse, adelante.


Hace tiempo, una tarde me alisté y fui a dar una vuelta a Concepción, no había nada muy fuera de lo común en las calles, quizás eso es lo que le falta a esta ciudad. Doblando unas cuantas esquinas, encontré una tienda de peces variados, pero claro, muy bonitos, aunque en comparación a la última vez que fui, ya no había tortugas. Recuerdo cuando todo el mundo las compraba y en media avenida, no eran entregadas ni cuidadas como debían, por lo que siempre aparecían sus restos en la basura. Pero habían peces, y se veían tiernos, así que compré unos tres, para mi puta suerte quisieron suicidarse en masa antes de siquiera les colocara un nombre, mejor así, no me aferraba tanto, Después de eso, decidí que era mucho mejor la compañía de alguien que solamente bebiera agua, qué envidia.

Algún día tomaré unas fotos, detesto cada vez que me olvido de eso

No hay comentarios.:

Publicar un comentario